domingo, 12 de febrero de 2012

Un triunfo preludio de algo grande (2-0) Diario Córdoba

El Córdoba demuestra ante el Valladolid ser tan candidato al premio final de Liga como el conjunto pucelano. Patiño y Borja derriban a los de Djukic, que no perdían desde el pasado mes de octubre


Ignacio Luque Diario Córdoba

Acostumbrado a ir tradicionalmente de velatorio en velatorio, el Córdoba de esta campaña se empeña en aprovechar el traje del duelo para otros menesteres menos dolorosos, más festivos. La Segunda comienza cada año con extremos nítidamente opuestos. Un sótano para cuatro funerales, en el que se escuchan de fondo a las plañideras, cuyo llanto se mezcla con los negros augurios sobre el futuro inmediato. Estancia tristemente conocida por el Córdoba, porque además de ser uno de esos cuatro protagonistas en la última década también ha rondado su puerta en varias ocasiones. Ha estado demasiado tiempo en el primer piso, el de los enfermos terminales, oyendo los lamentos que provenían del subsuelo.

También existe un ático, reservado desde hace un año para los seis más sanos de la categoría. Los más atractivos o, al menos, los más productivos. En definitiva, los que más brillo aportan a una Segunda que progresivamente va cambiando en conceptos. Y de esa transformación el Córdoba se está convirtiendo en el mejor botón de muestra. Ya se reconoce, incluso, a nivel nacional. El equipo de Paco Jémez está a la puerta de ese ático, reclamando al portero que le deje entrar ahí por derecho propio, porque alguno de los que han franqueado el acceso no tienen el pase, se han colado. Al menos uno tiene que salir y dejar libre el sitio que por juego, capacidad, diferencia con el resto... en definitiva, por brillo, le corresponde. Y ese juez del fútbol, que a veces es injusto, debe darle a este Córdoba el premio que le pertenece. Merece estar en esa fiesta.

Porque ayer en El Arcángel, uno de esos invitados que sí han traspasado la puerta, salió afuera para ver quién reclamaba un lugar en la fiesta. Un invitado que llevaba casi cuatro meses sin perder, 12 jornadas. Un Valladolid que solo se había quedado a cero en su marcador en tres ocasiones en 23 encuentros. Un conjunto, el pucelano, que es de los que están llamados a estar en ese ático hasta el final. Por nombre, por plantilla, por juego y por presupuesto. Y el Córdoba volvió a pintarle la cara, al igual que hiciera hace cinco meses en el José Zorrilla, más allá del resultado.

Pero esta vez sí. Esta vez el marcador reflejó lo que se vio en el campo. Un equipo, el de Jémez, fiel a su rebeldía y superior al rival desde el minuto uno. De hecho, López Silva se topó con el palo por primera vez en la tarde nada más comenzar el encuentro. Lo de la madera y el onubense es un caso a estudiar, ya que en la segunda mitad volvió a encontrarse con el poste de Jaime.

Los locales manejaban el encuentro y llegaban al área rival con intención, con peligro y generando miedo. Gaspar pudo abrir también el marcador y Patiño reclamó para sí el protagonismo que nunca ha perdido. Continúa siendo un delantero listo que, junto con el gol, es lo que se reclama a un atacante. Y mayor inteligencia del madrileño sobre el césped es difícil demostrar. El Valladolid jugaba, sorprendentemente, a la contra. El balón era de los locales y los de Djukic no se encontraban cómodos, lógicamente. A pesar de ello, la calidad de los castellanos se demostró en un contragolpe que llegó a Javi Guerra. Alberto García estuvo muy atento para que su equipo continuara teniendo opciones y que el duelo no se le convirtiera en una cuesta arriba. Y cuando parecía que el Valladolid se hacía con el esférico, llegó la fulgurante respuesta por parte de Fernández para subir la banda y servir a Patiño para que estrenara el marcador.

El Córdoba le enseñaba el carnet nada más salir a la puerta al Valladolid. Y las dudas llegaron a los pucelanos. "Igual debe salir alguno de dentro. Lo mismo somos nosotros...".
El caso es que los blanquiverdes se fueron al descanso siendo mejores que el rival y el electrónico así lo reflejaba. Las iniciales dudas en la zaga fueron solventadas y el centro del campo funcionaba a pleno rendimiento. Las irregulares bandas blanquivioletas estaban desaparecidas, Javi Paz (perdón, Guerra) no dio problemas y Djukic no tuvo más remedio que tocar el once. Entró Manucho por un transparente Oscar y Jémez, obligado, introdujo a Arias por Alberto García.

Pero la segunda parte, lejos de convertirse en un vía crucis para los locales por aquello de esperar el arreón rival, se convirtió en una bofetada para el Valladolid. El Córdoba le entregó por momentos el balón y, mérito local, un equipo como el pucelano no encontró vía para hacer daño. Por contra, el conjunto blanquiverde sí que lo hizo por medio de su mejor hombre, ayer y a lo largo de toda la temporada: Borja García cogió un rechace de un López Garai que volvió a dar una lección de compromiso y equilibrio, y se fue entre los centraless, solo, para batir a Jaime. El Valladolid lo intentó tímidamente y de manera individual por medio de Sisi, pero no hubo manera. El conjunto de Jémez se mostró superior a un equipo en ascenso directo hasta ayer.

Como los toros serios, el Córdoba pidió el carnet y el Valladolid se volvió a meter en el ático con la mano en la cara, mirando al resto y comentando aquello de: "Oye, que ahí fuera hay uno queee...". Varios de ellos se están mirando entre sí porque al menos uno (quizás varios) sabe que hay unpesao en la puerta que se está frotando las manos como preludio de que algo grande puede pasar. Debe hacerlo. Este Córdoba lo merece.

 - Ficha técnica:

     2 - Córdoba CF: Alberto García (Carlos Arias, m.46); Fernández, David Prieto, Gaspar, Ximo Navarro; Borja García, Javi Hervás, López Garai, López Silva (Pepe Díaz, m.81); Carlos Caballero; y Patiño (Dubarbier, m.66).

     0 - Real Valladolid: Jaime; Balenziaga, Jesús Rueda, Marc Valiente, Peña; Nauzet Alemán, Nafti, Víctor Pérez, Jofre (Sisi, m.66); Óscar (Manucho, m.46) y Javi Guerra (Bueno, m.85).
     Goles: 1-0, M.33: Patiño. 2-0, M.70: Borja García.

     Árbitro: Jesús Gil Manzano (Comité Extremeño). Amonestó a los cordobesistas David Prieto, Ximo Navarro y López Silva, así como a los pucelanos Marc Valiente y Nauzet Alemán.

     Incidencias: Partido de la vigésimo cuarta jornada de Segunda A disputado en El Arcángel ante unos nueve mil espectadores, con terreno de juego en irregulares condiciones.

  video
 Fuente de video: marca.com

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